Marzo: un mes para reencantar el mundo

Tomamos prestada la propuesta política que da título al libro de Silvia Federici que describe a las mujeres del Sur global como guardianas de los bienes comunes

Llega uno de nuestros meses preferidos del calendario: marzo. Cada año, el 8 de marzo se visibiliza en las calles la fuerza vibrante de los movimientos feministas; y este año la lucha no cesa, aunque la pandemia impondrá sus restricciones. Se cumple este mes, por cierto, un año desde que la pandemia entró de lleno en nuestras vidas, aunque ya estábamos advertidas desde que estalló unos meses antes en China. ¿Qué hemos aprendido y qué deberíamos aprender de la Covid-19? ¿Cómo se articula eso que tenemos que aprender, eso que tenemos que modificar, con las luchas feministas? En nuestras redes, este mes trataremos de visibilizar estas temáticas tan complejas. Aquí os damos un aperitivo y os proponemos algunas lecturas para afrontar tiempos tan complejos.

Os traemos además esta newsletter con una novedad: hemos cambiado la plataforma que utilizábamos de Mailchimp a Substack, una plataforma que nos permite gestionar nuestra newsletter de forma más abierta, ya que podremos compartirla no sólo por email, sino que se quedará también en este espacio para que cualquiera las pueda recuperar cuando quiera o incluso acceder sin suscribirse (¡porque sí, tantos emails también dejan sus huella!).

1.       Mujeres, sistema de producción y transformación social

Las mujeres sufren impactos diferenciados ante el avance del sistema de producción, distribución y consumo del capitalismo en su fase neoliberal. Nosotras hemos conocido particularmente cómo son afectadas las mujeres campesinas, afrodescendientes e indígenas por el avance de los monocultivos de palma aceitera, soja o caña de azúcar, que desplazan las tradicionales economías campesinas y, con ello, modifican las relaciones sociales, y entre ellas, las que tienen que ver con el género. Y no precisamente a mejor. Nuestra compañera Laura Villadiego habló de esto en el encuentro del 1 de marzo organizado por Feministas por el Clima, que podéis ver en YouTube (o leer aquí un resumen), junto a Yayo Herrero, Carmen Sánchez-Guevara y Marisa Pérez.

También podéis leer los reportajes que hemos publicado en estos años que reflexionan sobre cómo afectan en particular a las mujeres las condiciones de producción de industrias como el aceite de palma, las flores en Colombia o el sector textil.

Y se trata de cuestiones estructurales que suceden a miles de kilómetros pero también muy cerca de nuestras casas. Las situaciones de abuso y acoso sistemático que hemos documentado en las plantaciones de caña y palma en Guatemala, por ejemplo, tienen su correlato en el acoso sexual que sufren las temporeras migrantes en el Estado español, como cuentan lxs compañerxs de Carne Cruda en este programa.

Pero las mujeres no son sólo las que sufren impactos diferenciados por el avance del modelo extractivo; son también las que están en primera línea en la resistencia contra el avance de estos proyectos, se trate del agronegocio, de la megaminería o, como sucedió en el caso de Berta Cáceres, de la resistencia contra grandes proyectos hidroeléctricos que matan los ríos en América Latina. Las mujeres resisten, de cara al monstruo cuando plantan cara al avance de estas empresas, pero también de espaldas al monstruo: garantizando el sustento de sus comunidades, permitiendo que ciertas formas de cultivar, de alimentarse, de ser y estar en el mundo pervivan. Lo cuenta nuestra compañera Nazaret Castro en el reportaje “Aceite de palma, violencia, escasez… y mujeres en resistencia”, que publica este mes la revista de El Salto. O estas historias de mujeres que se han levantado contra el aceite de palma que ya os trajimos hace un tiempo en nuestra web. Y también en este reportaje para Equal Times, que explica cómo las mujeres de la Unión de Trabajadores de la Tierra en Argentina (UTT) están promoviendo la agroecología bajo el argumento de que el modelo del agronegocio es patriarcal y la agroecología es feminista. Son muchas, se multiplican a lo ancho y largo del planeta, las mujeres-semilla que, como Berta, despliegan la revolución en cada gesto cotidiano.

  1. Un año de pandemia

En unos días se cumplirá un año desde que la pandemia de la Covid-19 nos obligó a encerrarnos en nuestras casas. Desde entonces, mucho ha llovido, pero la pandemia sigue, y el discurso que se articula en torno a ella adolece de una reflexión más profunda acerca de cuáles han sido las causas y qué podemos hacer para evitar que algo parecido vuelva a suceder.

Nosotras seguimos convencidas de que debemos entender la pandemia como un síntoma de una enfermedad mucho mayor, que tiene que ver con el daño irreversible que le estamos haciendo al planeta Tierra, que lleva años dando señales de que no puede más con tanto expolio, tanta muerte y tanta destrucción. Lo que Berta Cáceres y tantas otras como ella nos dijeron y siguen recordándonos cada día. En este artículo, nuestra compañera Laura Villadiego ofrecía hace un año algunas píldoras de lo que la pandemia nos enseña acerca de cómo funciona el sistema socioeconómico en el que vivimos. Poco después, Nazaret Castro escribía acerca del vínculo directo entre el sistema agroalimentario y la emergencia de nuevas enfermedades de potencial pandémico, una reflexión en la que profundizábamos en la introducción de la reedición de nuestro libro ‘Carro de Combate. Consumir es un acto político’ (la podéis leer aquí) que se acaba de reimprimir.

Ninguna vacuna nos librará de sufrir nuevas catástrofes si no emprendemos cuanto antes una transformación mucho más radical que la que nos proponen iniciativas como el mercado de carbono o el Green New Deal, que siguen favoreciendo a las grandes empresas, para que parezca que algo cambia sin que nada cambie. Los retos son enormes, pero hay muchas cosas que podemos hacer desde ya.

  1. Defender el agua

El 22 de este mes es el Día del Agua, así que es un buen momento para recordar que es un bien común que debemos defender de los intentos de los mercados financieros para convertirla en mercancía.

Os recordamos que está liberado nuestro Informe de Combate sobre el agua.

  1. La industria cárnica que devora el mundo

Nos encanta Bocado, una red de periodismo latinoamericano especializada en temas que tienen que ver con la alimentación y el territorio. Acaban de lanzar un especial sobre la carne. Porque hoy en el mundo comemos tres veces más carne que hace 50 años, y el costo es altísimo para nuestros cuerpos y para el planeta, como dice en un editorial la periodista argentina Soledad Barruti. No te lo pierdas.

Os recordamos además que recientemente nosotras hemos publicado también una investigación sobre la industria cárnica en Brasil, el papel de las inversiones del Santander, la falta de trazabilidad en la importación de la carne a España y cómo el Tratado UE-Mercosur puede agravar todo esto. Puedes leer más detalles aquí.

  1. Lecturas para reencantar el mundo

Este mes, como no podría ser de otra manera, os proponemos algunas lecturas que, desde los feminismos del Sur global y desde los ecofeminismos, nos aportan un marco teórico muy interesante para pensar las conexiones entre el patriarcado y el modo de producción y consumo que nos ha llevado a la crisis ecológica y civilizatoria que vivimos. Algunos de estos imprescindibles son:

‘Patriarcado y acumulación a escala mundial’, de Maria Mies, editado por Traficantes de Sueños

https://www.traficantes.net/libros/patriarcado-y-acumulaci%C3%B3n-escala-mundial

‘Reencantar el mundo. El feminismo y la política de los comunes’, de Silvia Federici, también editado por Traficantes de Sueños

https://www.traficantes.net/libros/reencantar-el-mundo

‘Ecofeminismo. Mujeres, voces y propuestas’, de Vandana Shiva y Maria Mies, editado por Icaria.

Curso Consumir es un acto político

Para terminar, os recordamos que ha comenzado nuestro curso Consumir es un acto político en el Aula Virtual de La Marea, en el que repasamos las claves del consumo crítico a través de conceptos generales sobre nuestro sistema de producción y consumo, y ejemplos específicos de algunos de los productos que consumimos más habitualmente.

El curso puede iniciarse en cualquier momento y consta de al menos 5 horas lectivas a través de vídeos, más materiales y lecturas complementarias. Tendremos además tutorías periódicamente para consultar dudas y foros de debate. Recuerda que si eres mecenas, hay descuentos para ti (si no tienes el cupón, escríbenos a mecenas@carrodecombate.com).

Y, por cierto, lxs compañerxs de La Marea están en campaña para lograr nuevas suscripciones. Porque necesitan más manos para seguir haciendo el periodismo independiente y de calidad que hacen. Si puedes apoyarlos, entra aquí, que necesitamos muchas manos más que sostengan el periodismo independiente.

También, si todavía no lo eres o quieres renovar tu mecenazgo, puedes comenzar a apoyar a Carro de Combate a través de este enlace, para que sigamos investigando el origen de los productos que consumimos. Y si tu actual condición no lo permite, difunde el enlace. Cada pequeño gesto cuenta.

¡Un abrazo y muy feliz mes!